¿en dónde estarás ahora?
¿en que lugar de argentina?
quiero que me vuelvas a visitar en sueños
y que me cuentes tus historias.
sábado, 21 de junio de 2014
Marla
Ayer conocí a Marla, venía en el bus, es una mujer travesti, tenía grandes ojos, de colo verde, pestañas inmensas, cabello color rojo y ondulado y medio largo, usaba tacones altisimos, y arete en el ombligo, era realmente hermosa, hermosa, hermosa, tenía una energía bellisima, una alegría y una seguridad que antes nunca había visto en una mujer, un hombre la molestaba y ella se ponía de pie y le decía, no sigás, porque no quiere ver a una travesti enojada!! y yo no pude guardar el silencio, tenía q comentar algo, típico de mi personalidad, metiendome donde nadie me llama :) pero bueno, por ser así, conocí a Marla, entonces dije, pues claro, enojese! una no tiene q andar aguantando nada de nadie, me miró y me dijo, si verdad! se puso de pie con valentía y empezó a caminar por el pasillo del bus, con un fuerzon, demasiado, demasiado, se sentía en el bus q ella venía, con sus risas, hablando con las personas cercanas, saludando a todo el mundo que la conocía, hablando en voz alta por teléfono, realmente le gustaba q la vieran, me preguntó como me llamaba y a nico también, fue realmente hermoso estarla mirando y escuchándola, e intercambiando palabras.
jueves, 19 de junio de 2014
¿dolor?
Alguna vez, alguien te ha preguntado ¿qué es lo q más te duele en este mundo? no hablo de golpes físicos o de torturas, ni mucho menos del apego, hablo de ese dolor que es espiritual, que te duele en todo tu ser y q te produce rabia, una rabia intensa que desea salir y enfrentar a quien produce ese dolor. Podría decir que hay muchas cosas en este mundo que producen dolor espiritual como el mirar a niños y niñas en las calles deambulando pidiendo un poco de pan, o mirar un río lleno de espuma, o cuando talan un legendario árbol dentro de la universidad, o cuando miras en los medios, que los sionistas volvieron a matar a niñoas, mujeres y hombres palestinos.
Pero, ¿qué es lo q más te duele en este mundo? pues, a mi lo q más me duele en este mundo es el llanto de los niños y niñas que lloran cuando su padre o madre lo han golpeado, o mirar el miedo en sus rostros cuando comenten un error o mirar el silencio en los ojos de una ñiña que ha sido violada por su padre. ¿Es esto amor?
Pero, ¿qué es lo q más te duele en este mundo? pues, a mi lo q más me duele en este mundo es el llanto de los niños y niñas que lloran cuando su padre o madre lo han golpeado, o mirar el miedo en sus rostros cuando comenten un error o mirar el silencio en los ojos de una ñiña que ha sido violada por su padre. ¿Es esto amor?
domingo, 1 de junio de 2014
Semilla
Vos has visto las semillas?
míralas bien...todas son muy diferentes, aunque a simple vista parecieran iguales, tienen el mismo color, pero sus formas son muy diferentes. Ninguna semilla es igual a la otra aunque pertenecen a la misma especie. Así somos los y las humanas, parecemos iguales pero todas somos muy diferentes.
míralas bien...todas son muy diferentes, aunque a simple vista parecieran iguales, tienen el mismo color, pero sus formas son muy diferentes. Ninguna semilla es igual a la otra aunque pertenecen a la misma especie. Así somos los y las humanas, parecemos iguales pero todas somos muy diferentes.
sábado, 31 de mayo de 2014
abril se fue
Cancion de malpais.
Abril
Letra: Jaime - Música: Fidel
Pienso en abril,
en la sencilla
contradicción:
brilla la lluvia con el sol
en un pacto, un instante
o un tiempo más...
en la sencilla
contradicción:
brilla la lluvia con el sol
en un pacto, un instante
o un tiempo más...
Pienso después
cada palabra
para decir:
dónde quedaste, en qué vagón,
unos meses atrás?
adonde estás?...
cada palabra
para decir:
dónde quedaste, en qué vagón,
unos meses atrás?
adonde estás?...
Puedo tocar
el aire donde estuvo el dios
benévolo
de tu cuerpo.
Y repasar
los párrafos sin terminar,
crepúsculos
que nunca se van.
el aire donde estuvo el dios
benévolo
de tu cuerpo.
Y repasar
los párrafos sin terminar,
crepúsculos
que nunca se van.
Pienso quemar
todos los vientos,
puedo fundir
en una carta, una canción,
los pedazos de un año,
O un tiempo más...
Hasta entonces
dame paz, dame muerte
o la vida
o un tiempo más…
todos los vientos,
puedo fundir
en una carta, una canción,
los pedazos de un año,
O un tiempo más...
Hasta entonces
dame paz, dame muerte
o la vida
o un tiempo más…
lunes, 26 de mayo de 2014
Suyay
Se mira a lo cerca una
montaña inmensa, cubierta de árboles enormes, una montaña, verde, verde
intensa, con sus propios secretos, con sus propios espíritus que la protegen y
siguen resistiendo para no desaparecer, que siguen resistiendo a la imposición
de un mundo occidentalizado y positivista. Sentada en su hamaca, bajo el
ranchito, está Suyay. Suyay es una mujer indígena de alguno de los tantísimos
pueblos originarios de Abya Yala. Descansa sentada en su hamaca, después de un
arduo trabajo de traer la leña, el acarreo del agua de la quebrada, de moler el
maíz para hacer las tortillas, que tanto gustan a su compañero en las mañanas. Descansa,
después de bañar a su niño y niña, de cocinar y de limpiar el ranchito.
Sentada en su hamaca mira a
su hijo e hija juguetear entre los árboles y mientras espera a su compañero Wayra.
Ella está completamente decidida de separarse de él e irse con sus otras
hermanas para otro ranchito a vivir y sobrevivir. Cuánto tiempo tiene de
reivindicarse como mujer dentro de su comunidad indígena para que ahora su
compañero intente golpearla, eso nunca lo va a permitir. Si ha luchado desde
años atrás para que se escuche su voz en las asambleas de la comunidad por ser
mujer, y enseñar a las otras mujeres que ellas pueden hablar, no puede permitir
en su vida que su compañero intente golpearla.
Tanto ha resistido para
poder decir su voz, porque en la cultura de su pueblo las mujeres no pueden
opinar, pero ella con su fuerza se puso a reflexionar y actuar, que ella como
mujer tiene mucho que aportar a su comunidad. Que las mujeres indígenas también
son afectadas por las represas, las transnacionales y tienen todo el derecho de
poder decir su opinión para poder solucionar los problemas de la comunidad y el
territorio indígena, ellas también son dueñas de la tierra, no sólo son los
hombres los afectados, y aunque exista una tradición de usos y costumbres, que
ha sido tomada por los hombres, ella sabe que esa forma no contribuye con la
armonía de su mundo.
Cuando era más joven
recuerda que le costó mucho el aceptar que tenía que unirse a un compañero de
la comunidad, para poder ir preservando la cultura y el pueblo, pero que
aceptar la violencia en su cuerpo y el no poder decir su palabra, son hechos
que se niega a aceptar y que desea tanto transformar en su comunidad, desde la
posición como mujer.
Ella tiene todo el derecho
de decirle a su compañero que no quiere tener relaciones sexuales y que ya no
quiere tener más hijos porque dos son suficientes. Ella piensa que su compañero
no tiene porque obligarla e intentar golpearla porque ella no quiere. Para ella
eso está mal y no contribuye con la armonía de la comunidad, de las familias,
de los hijos y las hijas ni mucho menos, con la armonía de las mujeres.
Ella sabe el peso que hay a
nivel de comunidad si se separa de su compañero, pues, sería la primera mujer
de su comunidad que decide decir ¡ya basta! de la opresión de los hombres hacia
las mujeres. Ha reflexionado mucho, toda la mañana mientras realizaba las
labores domésticas. Y está consciente que por hacer eso, puede que las
destierren, pero también está consciente que será el inicio de la
reivindicación de otras mujeres que han estado en la misma situación de ella
dentro de la comunidad, y sabrá que apoyándose mutuamente entre ellas podrán
sobrevivir. Cuando sean varias mujeres organizadas, los hombres de la comunidad
ya no podrán volver a violentarlas, podrán volver a la armonía ancestral de sus
abuelas, esa, que existía antes de cuando vinieron los blancos a las tierras de
Abya Yala, cuando vinieron los españoles con su cristianismo y que impusieron
el poder de los hombres.
Continuará…
lunes, 12 de mayo de 2014
nunca olvides esta tierra
Veníamos de una reunión en el viejo colegio, aquel colegio que cuenta sus propias historias de resistencia, aquel colegio donde fue derramada la sangre de mis hermanos indígenas, aquel colegio donde el dolor y la rabia se sintieron y se siente, aquel colegio donde el racismo imperaba. Veníamos y nos sentamos en la entrada de la casa, yo en una silla y ella en la hamaca de Camilo, futuro guerrero indígena, su nombre lo dice. Estábamos hablando cosas, de mujeres y de niñas, cuando hubo un pequeño y profundo silencio, la pequeña Génesis me miró y me dijo: Nunca olvides esta tierra. Sentí un escalofrío en mi piel, y le respondí: esta tierra la llevo aquí (me toqué el lado izquierdo del corazón), ¿Sabés que está aquí? (mientras me seguía tocando el pecho). Ella me respondió, tu corazón. Sí, le dije. Esta tierra la llevo en mi corazón, nunca podré olvidarla.
Cuando en el camino una se topa a personas como ella, a su familia, que tanto se extraña cuando una se devuelve a la ciudad, que una desea tener el dinero y el tiempo para poder volver a cada rato, que una no quiere más bien regresar a la ciudad y quedarse para siempre en las hermosas y sabias tierras ancestrales broranes. Ese amor profundo a un territorio, a una familia, a sus personas, a su naturaleza, a las palabras tan sabias que pronuncian. Definitivamente una nunca podrá olvidarla. Pero como retruibir ese amor que estas tierras me han dado? No sólo es no olvidarlos y olvidarlas, sino luchar con ellos y ellas. El río térraba es sagrado para los broran y yo he aprendido a respetarlo y amarlo y a sentirlo sagrado también para mí, y la gente blanca y mestiza con pensamiento occidentalizado quieren represar al río, el estado ampara a los represadores. Y que significa esto? Significa la muerte del río. Aquel río que les dio tanto alimentos a los abuelos y las abuelas, aquel río por donde viajaron los abuelos y las abuelas, aquel río donde habita la abuela terj, aquel río donde los jovenes y las niñas y los niños hoy van a bañarse. Aquel río donde las familias comparten sus historias. Ahora viene la mano colonizadora y quiere represarlo para generar electricidad para venderla al mercado internacional y enriquecer a unos cuantos. El positivismos mira en el río solo dinero y electricidad. Mientras que el conocimiento subjetivo de los y las indígenas miran historias, transporte, alimento, energía que se transmite desde la sabiduría de los ancestros.
No sólo no olvidaré la tierra sino que ayudaré a lucharé contra el phdiquís.
Cuando en el camino una se topa a personas como ella, a su familia, que tanto se extraña cuando una se devuelve a la ciudad, que una desea tener el dinero y el tiempo para poder volver a cada rato, que una no quiere más bien regresar a la ciudad y quedarse para siempre en las hermosas y sabias tierras ancestrales broranes. Ese amor profundo a un territorio, a una familia, a sus personas, a su naturaleza, a las palabras tan sabias que pronuncian. Definitivamente una nunca podrá olvidarla. Pero como retruibir ese amor que estas tierras me han dado? No sólo es no olvidarlos y olvidarlas, sino luchar con ellos y ellas. El río térraba es sagrado para los broran y yo he aprendido a respetarlo y amarlo y a sentirlo sagrado también para mí, y la gente blanca y mestiza con pensamiento occidentalizado quieren represar al río, el estado ampara a los represadores. Y que significa esto? Significa la muerte del río. Aquel río que les dio tanto alimentos a los abuelos y las abuelas, aquel río por donde viajaron los abuelos y las abuelas, aquel río donde habita la abuela terj, aquel río donde los jovenes y las niñas y los niños hoy van a bañarse. Aquel río donde las familias comparten sus historias. Ahora viene la mano colonizadora y quiere represarlo para generar electricidad para venderla al mercado internacional y enriquecer a unos cuantos. El positivismos mira en el río solo dinero y electricidad. Mientras que el conocimiento subjetivo de los y las indígenas miran historias, transporte, alimento, energía que se transmite desde la sabiduría de los ancestros.
No sólo no olvidaré la tierra sino que ayudaré a lucharé contra el phdiquís.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)